Antes de todo, debemos preguntarnos qué es la movilidad social y en qué consiste.
Podemos definir la movilidad social como el desplazamiento de las personas de un nivel socioeconómico a otro.
La movilidad presenta dos tipos, la movilidad intrageneracional y la movilidad intergeneracional.
Según Javier Echevarría Zabalza (1999, pp. 64-65), la movilidad intrageneracional se refiere al cambio que tiene lugar entre la ocupación, sector, clase, estrato, etc. del padre y de los hijos, cuando dicho cambio se produce.
Además, define movilidad intergeneracional como al cambio de ocupación, de sector, clase, estrato, etc. que tiene dentro de la trayectoria profesional o laboral de una misma persona.
Ambos tipos pueden ser el resultado de los actuales cambios en la estructura de nuestra sociedad.
Como podemos ver, desde hace mucho tiempo y en la actualidad, los padres y madres de familias procuran tener una posición social estable, para así poder tener estabilidad en el futuro, jugando todos los recursos que posean, como son, recursos sociales, culturales, personales y económicos.
Con recursos sociales nos referimos a aquel circulo cercano de amigos, familiares, influencias dentro de su entorno, etc. Los recursos culturales son aquellos conocimientos que posee el individuo, así como el nivel académico o educativo. En cuanto a los personales, son tales como la empatía, capacidades y habilidades, inteligencia, etc. Por último, con recursos objetivos nos estamos refiriendo a aquellos bienes, ya sean en concepto de bienes, muebles o inmuebles, así como la renta que obtenga y los negocios que posea.
Es importante saber que, si las posiciones sociales de los hijos o hijas se basaran en los recursos objetivos, no habrá movilidad social; en cambio, si hablamos de recursos personales o subjetivos, si que se efectuará la movilidad social.
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| 'La realidad de la movilidad social'. |
Echevarría. J. (1999). La movilidad social en España. Madrid: Ediciones Itsmo.

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